Contents limits

La crisis obliga a las familias a vender los trasteros (Cinco Días)

venres, 15 xuño 2012

Raquel Díaz Guijarro Madrid

Primero fueron los carteles de Se vende o Se alquila plaza de gara­je. Pero la crisis dura ya demasia­dos años y algunas familias han co­menzado a tratar de salvar sus proble­mas de liquidez con la venta de sus tras­teros. Hasta aquí todo normal, salvo por un detalle.

Si esos trasteros son fincas regístrales independientes de la vivienda, algo que suele venir especificado en la escritura pública del inmueble, se pueden vender libremente sin problemas. En cambio, si son anejos inseparables o están vinculados a la casa y ambos conforman una única finca registral (o cuentan por ejem­plo, con una sola referencia catastral a la hora de tri­butar por el IBI) no se pue­den vender de forma inde­pendiente. Por ello, los ex­pertos consultados aconse­jan a quienes quieran ad­quirir uno de estos espacios actuar con prudencia.

Junta de vecinos

El primer paso sería cerciorarse de la situación en la que se en­cuentra el trastero en venta. Con una con­sulta a una notaría o en el Registro de la Propiedad de la zona donde esté ubi­cado, el posible comprador podrá comprobar el estado de la finca.

Si se constata que el trastero es un anejo de la casa, el paso siguiente será proceder a su desafectación (en térmi­nos técnicos) o separación de la vivien­da. “De lo contrario, si sobre la casa de ese trastero existen cargas por un préstamo hipotecario, sobre el trastero recae la parte proporcional correspondiente de esa deuda”, explica Concepción Pilar Barrio del Olmo, notario de Madrid.

La separación de ambos inmuebles debe realizarse acudiendo a una nota­ría y solicitando la constitución de una escritura para la vivienda y otra para el trastero, lo cual puede tener un coste en aranceles de unos 200 euros (aunque de­penderá del valor que se le otorgue al trastero), más el pago de los correspon­dientes impuestos (ITP y AJD).

Conviene recordar en este punto que si la casa cuenta con una hipoteca, el banco debe autorizar la operación, ya que al desprenderse del trastero, la entidad financiera ve reducida la garantía del préstamo que firmó en su día con el propietario, tal y como recuerda Barrio del Olmo.

Y como trámite también necesario en el caso de ane­jos inseparables, la venta del trastero hay que comu­nicarla a la comunidad de propietarios donde se en­cuentra, ya que su desvin­culación de la casa requie­re no del acuerdo unánime, pero sí de la autorización de la mayoría de la junta de vecinos, subrayan fuentes del Regis­tro de la Propiedad. Y es que el vende­dor del trastero verá modificado su coe­ficiente de participación en la finca a la hora de establecer la cuota a pagar de comunidad y el nuevo propietario ten­drá que asumir su propia cuota. “Son pro­cesos largos, complicados y costosos, pero cada vez más numerosos y es la única manera de garantizar seguridad jurídica a los nuevos dueños de los trasteros, que después de registrados podrán vender o incluso hipotecar”, señalan desde el registro. Aunque este es aún un mercado incipiente, la necesidad de li­quidez de muchos hogares apunta a que será un recurso cada vez más utilizado. Según informes basados en las empre­sas que venden y alquilan trasteros, sus precios de venta oscilan entre 300 y 3.000 euros por metro cuadrado y se alquilan por una media de entre 2,5 y 12,5 euros por metro al mes.

 

Volver

Contents limits
pechar